El thriller psicológico de Netflix, The Beast in Me, protagonizado por Claire Danes y Matthew Rhys, se ha convertido rápidamente en una de las series más vistas de la plataforma en 2025. Estrenado en noviembre, el drama de ocho episodios ha resonado entre el público y se ha ganado un lugar entre los 20 programas más vistos del año, un logro significativo dado su estreno al final de la temporada.
La premisa: obsesión y sospecha
La serie se centra en Aggie Wiggs (Danes), una escritora que lucha contra un bloqueo paralizante tras una tragedia personal. Su vida da un giro oscuro cuando Nile Jarvis (Rhys), un rico y controvertido promotor inmobiliario con un pasado turbio, se muda a la casa de al lado. Nile es el principal sospechoso de la desaparición de su primera esposa seis años antes, y su llegada altera inmediatamente la frágil estabilidad de Aggie.
Impulsada por una mezcla de curiosidad y desesperación, Aggie abandona su proyecto de libro original (una biografía de Ruth Bader Ginsburg y Antonin Scalia) y comienza a investigar el Nilo. La serie se desarrolla como un peligroso juego del gato y el ratón, en el que Aggie trabaja en secreto con el FBI mientras cultiva una amistad disfuncional con su sujeto potencial.
Por qué funciona: actuaciones estelares y narraciones ajustadas
La Bestia en Mí no se basa en el valor del shock ni en giros complicados; en cambio, se nutre de las cautivadoras actuaciones de sus protagonistas. Danes ofrece un retrato crudo y cargado de emociones de una mujer consumida por el dolor y la obsesión, mientras que Rhys encarna magistralmente la inquietante dualidad de Nile: encantadora pero amenazadora. El programa no rehuye explorar el trauma que dio forma a la personalidad de Nile, agregando profundidad a su personaje sin excusar su comportamiento.
La serie se hace eco de la dinámica entre Carrie Mathison y Peter Quinn en Homeland, otra producción de Howard Gordon. Si bien Aggie y Nile nunca cruzan fronteras románticas, una intensa obsesión y una sed de sangre compartida los unen.
Respaldando la calidad del reparto y la producción
El elenco secundario es igualmente fuerte, con Brittany Snow como la segunda esposa de Nile, Nina, Jonathan Banks como su padre abusivo y David Lyons como un agente del FBI en conflicto. La dirección, la cinematografía y la música de la serie contribuyen a crear una atmósfera de cohesión y suspenso que recuerda a la obra de Alfred Hitchcock.
Una narrativa autónoma
En particular, The Beast in Me cumple su promesa de “serie limitada”. La historia concluye con una resolución satisfactoria, sin dejar cabos sueltos. Este raro compromiso con una narrativa contenida resulta refrescante en una era de interminables secuelas y spin-offs.
En conclusión, La Bestia en Mí es un thriller apasionante elevado por su fuerte escritura, actuaciones estelares y dirección precisa. La serie cumple su premisa sin sacrificar la profundidad, lo que la convierte en una visita obligada para los fanáticos de los dramas psicológicos.














































