Se prioriza la producción de petróleo del Golfo sobre las especies de ballenas en peligro de extinción

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La ballena de Rice, uno de los mamíferos marinos más raros del mundo del que solo quedan 51 individuos, enfrenta un mayor riesgo de extinción luego de una reciente decisión de la administración Trump de eximir la actividad de petróleo y gas en el Golfo de México de las protecciones de la Ley de Especies en Peligro (ESA). Esta es la primera vez que el “Escuadrón de Dios”, un comité con el poder de anular la ley de vida silvestre, ha invocado la seguridad nacional como justificación para llevar potencialmente a una especie a la extinción.

El “Escuadrón de Dios” y la seguridad nacional

El Congreso estableció este comité en 1978 como una laguna jurídica de último recurso en la ESA, destinada a conflictos entre la protección de especies y los intereses económicos o de seguridad nacional de Estados Unidos. La actual administración sostiene que restringir la producción de petróleo en el Golfo, que suministra aproximadamente el 15% del petróleo crudo del país, comprometería la preparación militar y la independencia energética.

Esta decisión se tomó rápidamente, durante una reunión de 15 minutos en la que los funcionarios aprobaron por unanimidad la exención. El argumento ignora el hecho de que las regulaciones de la ESA no prohíben la perforación, pero exigen que las empresas mitiguen el daño a las ballenas, como reducir el tráfico marítimo en su hábitat.

Influencia de la industria y preocupaciones ambientales

Los críticos, como Andrew Wetzler, del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, condenan la medida como una concesión política a poderosas empresas de petróleo y gas. La marginación paralela por parte de la administración de proyectos de energía limpia plantea aún más dudas sobre sus prioridades. El Golfo tiene un historial de desastres ambientales, incluido el derrame de BP Deepwater Horizon en 2010, que diezmó la población de ballenas en aproximadamente un 22%.

Una especie al borde del abismo

Los científicos no conocen bien las ballenas de Rice, exclusivas del Golfo de México, a pesar de su tamaño. Sólo recientemente fueron reconocidos como una especie distinta. La exención los deja vulnerables a colisiones con embarcaciones, contaminación acústica y posibles derrames, lo que acelera su declive.

Se esperan desafíos legales

Se espera que la decisión enfrente oposición legal de grupos ambientalistas como el Centro para la Diversidad Biológica, que planea impugnar la exención en los tribunales. Por ahora, la supervivencia de la ballena de Rice sigue siendo incierta, atrapada entre los intereses económicos y su número cada vez menor.