La última ciudad no cartografiada de Estados Unidos: cómo North Oaks se mantuvo fuera de Google Maps

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Durante años, una próspera comunidad suburbana de Minnesota ha permanecido en un espacio en blanco en Google Maps: North Oaks. A diferencia de casi todas las demás áreas de los Estados Unidos, esta ciudad de aproximadamente 13.000 habitantes ha logrado evitar ser mapeada completamente por Street View, una hazaña lograda gracias a una combinación única de leyes locales, negociaciones astutas y, finalmente, un creador de contenido decidido.

Una ciudad construida sobre propiedad privada

La resistencia de North Oaks al mapeo de Google se remonta a 2008, cuando la ciudad amenazó con emprender acciones legales contra el gigante tecnológico. La clave está en una regla inusual en los títulos de propiedad: los límites de propiedad de los residentes se extienden hasta la mitad de la calle, lo que efectivamente hace que todas las carreteras sean técnicamente terrenos privados. Esto permitió a los funcionarios de la ciudad, incluido el entonces alcalde Thomas Watson, argumentar que Google carecía de autorización para fotografiar el área.

“Realmente no tenían ninguna autorización para entrar a propiedad privada”. — Thomas Watson, ex alcalde de North Oaks

Google eliminó rápidamente todas las imágenes de Street View de North Oaks después de recibir el aviso de la ciudad. Esto destaca porque la mayoría de los municipios cooperan voluntariamente con Google para la comodidad de la cartografía digital. North Oaks, sin embargo, dio prioridad a mantener su privacidad de facto.

Una solución alternativa basada en drones

A pesar de la prohibición de la fotografía a nivel del suelo, la ciudad no prohibió explícitamente el mapeo aéreo. El creador de contenidos con sede en Minnesota, Chris Parr, aprovechó esta laguna jurídica utilizando un dron lanzado desde fuera de los límites de la ciudad para capturar el área desde arriba. Para obtener acceso legalmente, incluso publicó un anuncio en Craigslist ofreciendo pagar una invitación, y finalmente consiguió la entrada por 10 dólares.

El vídeo resultante de Parr en YouTube revela una ciudad meticulosamente mantenida de grandes casas y calles quitadas de la nieve, donde las propiedades se venden por hasta 2,9 millones de dólares. La exclusividad de la ciudad se extiende más allá de su geografía: North Oaks históricamente ha sido el hogar de líderes empresariales de Minnesota, incluido el ex vicepresidente Walter Mondale.

Una rareza global

La resistencia de North Oaks al mapeo es poco común. Si bien algunas áreas siguen sin cartografiarse debido a restricciones gubernamentales (como partes de Corea del Norte) o desafíos logísticos (vastas extensiones de la China rural), el esfuerzo deliberado y sostenido de una sola ciudad estadounidense para mantenerse fuera de la red es único. Incluso los sitios altamente restringidos como el Área 51 no son del todo invisibles en Google Maps.

El caso plantea interrogantes sobre la infraestructura digital y hasta qué punto los intereses privados pueden dar forma al acceso público a la información. Parr sostiene que “los mapas incompletos no hacen ningún favor a la humanidad”, pero los residentes de North Oaks claramente valoran su privacidad por encima de la integridad digital.

Este enfrentamiento entre un gigante tecnológico y una comunidad determinada resalta la dinámica de poder en juego en la era digital, donde incluso los mapas más completos pueden estar incompletos por diseño.