California ha activado la red de banda ancha estatal más grande del país, con la tribu Bishop Paiute como su primer cliente. Esta iniciativa, que forma parte de la Iniciativa de Banda Ancha Middle-Mile de $3.2 mil millones del estado, tiene como objetivo cerrar la brecha digital, particularmente en áreas rurales e indígenas desatendidas. La red reutiliza la infraestructura de fibra existente en las montañas del este de Sierra Nevada para proporcionar conectividad de alta capacidad.
Abordar una brecha digital crítica
Durante décadas, las comunidades rurales y tribales se han visto afectadas de manera desproporcionada por el acceso limitado a Internet. Esta disparidad no es simplemente un inconveniente; obstaculiza la educación, la atención médica (citas de telesalud) y las oportunidades económicas. Las comunidades indígenas, en particular, enfrentan tarifas de suscripción de banda ancha más bajas, velocidades más lentas y una dependencia excesiva de los datos móviles en comparación con el promedio nacional.
Históricamente, el gobierno federal no financió suficientemente los proyectos de banda ancha rural, y las tierras tribales recibieron menos del 3% de las asignaciones iniciales de financiación. Desde entonces, la administración Biden-Harris ha aumentado la inversión, pero el progreso sigue siendo lento. Muchas tribus se han visto obligadas a financiar sus propios proyectos o depender de ISP comerciales como AT&T.
Un modelo liderado por tribus
La tribu Bishop Paiute operará su propio proveedor de servicios de Internet (ISP), estableciendo precios y términos de servicio para los residentes dentro y fuera de la reserva. Este modelo permite a la tribu controlar su futuro digital. Como afirmó la Secretaria de Asuntos Tribales, Christina Snider-Ashtari, se trata de “una primicia histórica” para la autodeterminación tribal en el acceso a banda ancha.
Emma Williams, presidenta de la tribu Bishop Paiute, enfatizó la importancia de la red: “Estamos muy felices de tener activada esta parte de la red de media milla del estado para que las personas de nuestra comunidad que necesitan desesperadamente una conexión a Internet confiable y asequible puedan acceder a todo, desde tareas escolares hasta citas de telesalud”.
Cambio de prioridades federales
Mientras California continúa invirtiendo en unir la última milla, la administración Trump redirigió los fondos federales de banda ancha hacia proveedores privados de satélite, incluido Starlink. Este cambio podría poner en peligro proyectos existentes financiados por el estado que ya habían obtenido fondos federales. El experto en conectividad Matthew Rantanen advierte que este tipo de políticas crean una presión adicional en estados como California.
“Este es un paso significativo en la Iniciativa de Banda Ancha Middle Mile, ya que significa la primera conexión activa, pero también el compromiso con las comunidades tribales”.
El modelo estatal, por el contrario, prioriza la inversión directa en infraestructura de fibra, ofreciendo una solución más sostenible y confiable.
El lanzamiento de la red de California y su enfoque en las comunidades tribales representa un paso significativo hacia la equidad digital. La iniciativa subraya la importancia de la acción a nivel estatal para cerrar la brecha de banda ancha, especialmente en áreas donde el apoyo federal ha disminuido.















































