Un estudio reciente indica que las adolescentes están interactuando con aplicaciones de “nudificación” impulsadas por inteligencia artificial (herramientas que crean imágenes sexualizadas a partir de fotos cargadas) a un ritmo comparable al de los niños. Este hallazgo cuestiona la suposición de que este comportamiento está impulsado principalmente por usuarios masculinos. La investigación, publicada en PLOS One, encuestó a 557 adolescentes de habla inglesa de entre 13 y 17 años en enero de 2025 y reveló que el 55% había creado este tipo de imágenes, mientras que el 54% las había recibido.
Uso generalizado e intercambio no consensuado
Los resultados del estudio son significativos porque revelan una normalización de esta tecnología entre los adolescentes. Más de un tercio de los encuestados informaron haber sido víctimas, y porcentajes similares afirmaron que se tomaron imágenes de ellos sin consentimiento o se compartieron sin permiso. Aproximadamente 1 de cada 6 adolescentes, tanto hombres como mujeres, admitieron el uso frecuente de estas herramientas para visualizar cómo aparecerían en contenido sexualizado.
Esta tendencia es notable porque subraya la rapidez con la que la manipulación de imágenes impulsada por la IA se ha integrado en la cultura digital de los adolescentes. Las implicaciones aún no se comprenden completamente, pero el estudio sugiere que este comportamiento ya no se limita a un grupo demográfico específico.
Por qué participan las niñas
Si bien la investigación no exploró directamente las motivaciones, los expertos especulan que las niñas pueden estar usando estas herramientas por varias razones. Una teoría lo vincula con la prevalencia de filtros de “prueba” para ropa y maquillaje, que pueden normalizar interacciones similares impulsadas por la IA. Otro factor es la posible coerción por parte de sus compañeros varones, y las niñas posiblemente se sientan presionadas a crear o compartir contenido explícito para encajar o mantener su posición social.
La Dra. Linda Charmaraman, especialista en bienestar digital juvenil, señala que los adolescentes se encuentran en una etapa vulnerable de desarrollo donde la aceptación social es primordial. “Cuando se combina ese tiempo de desarrollo con la IA, puede generar más riesgos”, explica, sugiriendo que la presión de los pares y la búsqueda de estatus pueden impulsar su uso.
El riesgo de creación involuntaria de material ilegal
Una preocupación clave es que los adolescentes a menudo no se dan cuenta de que pueden estar creando material de abuso sexual infantil (CSAM) cuando utilizan herramientas de nudificación. Incluso si las imágenes se comparten de forma consensuada entre adolescentes, las implicaciones legales siguen siendo turbias. Además, los depredadores buscan activamente dicho contenido, utilizando inteligencia artificial para generar imágenes basadas en fotografías disponibles públicamente y potencialmente participando en sextorsión.
Lo que los padres deben saber
El estudio sugiere que los padres deberían asumir que sus hijos encontrarán estas herramientas y tendrán conversaciones abiertas y sin prejuicios sobre los riesgos. Es poco probable que los enfoques basados únicamente en la abstinencia sean efectivos, ya que los adolescentes pueden ver el contenido generado por IA como una parte natural de la exploración de su sexualidad. En cambio, los expertos recomiendan debates regulares sobre la vida digital de los adolescentes, fomentando la comunicación abierta para que los incidentes angustiantes como el intercambio no consensuado puedan abordarse con prontitud.
Implicaciones políticas y responsabilidad de las empresas tecnológicas
Los investigadores proponen un enfoque múltiple para mitigar los riesgos. Una sugerencia es educar a los adolescentes sobre la intervención de los espectadores: hablar cuando sus compañeros planean crear imágenes no consensuadas. Otro exige que las empresas de tecnología adopten un estándar de “deber de diligencia”, proporcionando herramientas que permitan a los menores y a los padres gestionar experiencias digitales, incluida la desactivación de ciertas funciones y la protección de la información personal.
En última instancia, este estudio subraya la necesidad de una mayor conciencia y medidas proactivas para abordar el panorama cambiante de las imágenes sexuales generadas por IA entre los adolescentes. El uso generalizado de estas herramientas exige una respuesta integral de padres, educadores, formuladores de políticas y empresas de tecnología por igual.
