En Europa, el uso de teléfonos móviles en el extranjero cambió el 1 de julio de 2012. Los reguladores de toda Europa han reducido los precios máximos para las llamadas de voz y el roaming de datos. Para los viajeros, lo fue. Sin embargo, esta no es la revolución que esperábamos.
Los nuevos límites
Los cambios fueron específicos. La tarifa máxima para llamadas salientes se redujo significativamente. Lo mismo se aplica a las llamadas entrantes. Los precios del roaming de datos también han disminuido (medidos en megabytes). Estos no son ajustes menores. Estos son los métodos con los que los operadores de comunicaciones cobran el uso internacional
Pero los ahorros son pequeños. No inmediatamente. La reducción del importe que pagas es real. Pero también es modesto.
“Las reducciones de precios se frenan.”
Los operadores han ajustado los costes internos. No transfirieron cada centavo de ahorro al usuario. La tendencia es a la baja. El curso es claro. El precio final está actualmente fuera de nuestro alcance.
Quienes viajan entre países de la UE obtienen un alivio inmediato en sus facturas mensuales. Pasar un fin de semana en España o Francia alivia el impacto de una factura elevada. ¿Pero la sensación de conseguir un trato? Eso se retrasó.
Los cambios de infraestructura necesarios para reducir las tarifas de roaming tardan en implementarse. Es necesario actualizar la red. Es necesario reconfigurar el sistema. Este retraso significa que el monto de ahorro teórico no necesariamente coincide con la experiencia real de inmediato.
Sin embargo, la dirección ya está marcada. Hay un límite superior. El proveedor está bajo más presión. El mercado se ve obligado a competir con márgenes más reducidos.
¿Qué pasará si el límite vuelve a bajar? Aún no lo sabemos. El próximo ajuste aún está en el horizonte. Los límites actuales son sólo el primer paso.
Atrás quedaron los días de mirar con el ceño fruncido la factura del teléfono móvil después de unas vacaciones en Europa. Solía ser un shock para el sistema. Ahora, gracias a las repetidas intervenciones del Parlamento Europeo, el golpe en la cara se ha suavizado un poco. Se han endurecido las normas para llamadas y mensajes de texto al extranjero dentro de la UE.
En el pasado, las llamadas salientes costaban hasta 35 céntimos por minuto. El límite se ha reducido a 29 céntimos. Las llamadas desde otros países de la UE también son más económicas. Ya no tienen un límite de 11 céntimos, sino de 8 céntimos por minuto. Se observaron recortes similares en los mensajes de texto. Los precios comienzan en 11 centavos por mensaje de texto y bajan a 9 centavos por mensaje de texto.
Sin embargo, el alivio para los usuarios de datos es real.
Por primera vez, se ha establecido un límite estricto para la navegación. El límite es de 70 céntimos por megabyte. Antes, los clientes pagaban una media de 3 euros por megabyte. Cargar una foto puede costar fácilmente dos dígitos. Este límite superior cambia el cálculo de las conexiones internacionales. Esto evita pérdidas financieras que de otro modo surgirían simplemente consultando el correo electrónico en París o Barcelona.
Si la regla no se aplica
Hay una trampa. Si va a empacar para Suiza o Noruega, busque en otro lado. Estos países no son miembros de la Unión Europea. Por tanto, no están sujetos a esta nueva normativa. Muchos proveedores de servicios todavía consideran que estos destinos son territorios internacionales fuera de la UE. Es posible que enfrente tarifas más altas allí. Consulte la política de su transportista antes de abordar un tren o avión.
El camino hacia la itinerancia libre
El límite actual es sólo el primer paso. La UE tiene un calendario para nuevos recortes. Para el verano de 2014, el techo arancelario se reducirá en otro tercio. Por ejemplo, se espera que los límites de roaming de datos bajen a 20 centavos por megabyte.
También mejora la portabilidad. Los viajeros pueden cambiar de proveedor de servicios en el extranjero sin cambiar su número o tarjeta SIM. Esto también se aplica a los operadores virtuales. También pueden participar proveedores de servicios que no tengan red física propia, como supermercados o agencias de viajes que ofrezcan paquetes. La Comisaria europea Neelie Kroes reconoció esta libertad de elección. Dijo a la revista Focus que la diferencia de precio entre el uso nacional e internacional puede desaparecer en 2015. Esta promesa cubre voz y datos.
¿Cuándo termina?
Nuestro objetivo no es sólo bajar el techo. Esto es para eliminarlos por completo. Esta ley contiene una cláusula de extinción. Si la competencia se estabiliza a mediados de 2016, los precios naturalmente caerán por debajo del techo establecido y no habrá límite superior. Cuando el mercado determina el precio, ya no son necesarios.
Seguimos de cerca el calendario. La transición de costosos precios de roaming a precios casi domésticos es real. Usar un teléfono móvil en el extranjero se ha vuelto menos complicado. Pero hasta que estas reglas se eliminen por completo, el límite seguirá siendo una barrera de seguridad esencial. El futuro son los datos baratos. Pero aún no es gratis.
