Las cenizas de John F. Kennedy Jr. fueron devueltas al Atlántico. Este no fue un espectáculo público. Fue una ceremonia privada celebrada a bordo del USS Briscoe el 22 de julio de 1999. Seis días después de que su avión se estrellara frente a la costa de Martha’s Vineyard, Massachusetts, los restos del ex primer hijo fueron liberados en el agua.
La ubicación era específica. Se encontraba a varios kilómetros de distancia del lugar del accidente. ¿Por qué allí? Las familias querían evitar un circo mediático. También cumplieron un deseo personal. Según los informes, JFK Jr. había declarado que quería ser enterrado en el mar.
Ese día se le unieron otros dos conjuntos de cenizas en el océano. Carolyn Bessette Kennedy, su esposa, estaba perdida con él. Lauren Bessette, su hermana y cuñada de JFK Jr., también estaba a bordo. Sus cenizas fueron esparcidas juntas. La ceremonia fue pequeña. Íntimo. Una partida tranquila para una familia que ya había vivido bajo el microscopio.








































